miércoles, 30 de marzo de 2011

Siete pecados de un Angel.

Se que no he de caer, no he de hacerlo una vez mas y a ciencia cierta se que volveré. Como cada día me digo a mi mismo que no he de verlo, no he de ceder ante la tentación que supone para mi aquello, que es pecado desear ser uno de ellos tener aquello que poseen y yo jamás podré tener, no he de codiciar sus cortas vidas. 

Avaricia

Envidia

Ya son dos de los siete pecados capitales.

¡Por los demonios, soy un Angel, tendría que estar por encima de todo esto!
Soberbia. Tercero.

Sin embargo... lo hago de nuevo, bajo al mundo que una vez mi padre creo y camino entre los pobres mortales que allí viven. Ando despacio perdiendome entre la multitud, absorbiendo cada sensación que hay a mi alrededor, empapandome de una humanidad que hace mucho tiempo se nos condenó a no saborear, ansio cada vez mas, no estoy saciado. 

Gula

Mis hermanos no comprenden mi insana obsesión con los humanos, no llegan a entender mis razones de querer estar aquí. Ni yo mismo las entiendo, siempre me han inculcado que he de proteger a los humanos y respetarlos, pero jamás entrar en contacto con ellos. 

No deben vernos. 

No deben saber que existimos.

Quizás seamos los seres mas poderosos de la creación, pero estamos solos, abandonados a una vida de altruismo y servidumbre a la raza humana. No es que me queje de mi trabajo, amo ayudar a las almas descarriadas a encontrar una luz de esperanza, adoro observar la excelente creación de mi padre. Como cada ser, por muy pequeño que sea lucha contra viento y marea por sobrevivir, por encontrar un lugar en el milagro de la existencia. Pero estoy cansado de ver como la misma humanidad se consume... 

Pereza. Solo quedan dos.

Algo sin duda maravilloso. Pero ... ¿porque los mayores placeres de la existencia se niegan a los Angeles? ¿porque nos condenan a jamás sentir amor? ¡¿porque?!

Noto un escozor en el pecho y se que he de esconderme, cuando estoy a oscuras en un callejon compruebo que algo sangra dentro de mi, noto como se desgarra mi espalda, notando mis alas  tratando de salir, concentro todo mi poder y guardo bajo mil escudos la maravillosa energía que forma mis extremidades extras. He perdido el control y lo se... cada día soy diferente.

Lo noto.

No se cuanto tiempo he de poder esconder ante mis hermanos esto que me esta ocurriendo.

Ha de ser de estar con los humanos, estoy seguro que es eso lo que me ocurre. Y no me arrepiento, pero se que cuando ellos me encuentren en este estado me llevarán con el creador para que me cure y no quiero eso, quiero simplemente sentir. 

Quiero amar...

... ¡¿Porque no se me esta permitido?!

Ira... a un solo paso del abismo.

Tomo una decisión al ver como una corriente electrica me recorre por completo al ver un simple mortal sonriendo de aquella manera que le he visto hacer a los amantes. Se lo que esto significa.

Lujuria.

Me quito la ropa y con un cuchillo poco afilado destrozo mi cuerpo arrancándome mi condición de Angel. El sucio callejon queda lleno de sangre y plumas. No volvere a ser un Angel.

Sonrio por primera vez en 9000 años. 

Hasta hoy he sentido los siete pecados capitales, ahora me toca como buen mortal, vivirlos.

lunes, 28 de marzo de 2011

Sonriele al viento

Hay cosas que nadie puede controlar, nadie entiende como se dan ni el porque, pero suceden. 
Tu no puedes decirle al cielo que deje de sangrar lágrimas saladas, tampoco a los mares que no se muevan.
No puedes decirle al reloj que se detenga o al mundo que pare de dar vueltas.
Es dificil asumir todas aquellas cosas que se escapan de nuestro control, las cosas que nos hieren pero que no podemos cambiar. 

Hay veces que ves algo que te destroza de tal manera que deja una huella en el alma, cosas que te hacen replantearte lo que hasta ahora has considerado interesante o crucial. 
Te das cuenta que las cosas que eran un mundo para ti se hacen pequeñas al ver el dolor tal como es.
No puedes evitar que la gente muera en el mundo o que haya crueldad.
Hay cosas que por mucho que intentes no podrás hacer.
Pero hay cosas que si puedes hacer.

Cuando vayas por la calle, no te preguntes que hará el mundo por ti hoy, que te dará o a quien te traera. 
Debes preguntarle al mundo que necesita y que puedes hacer tu, simple mortal, por nuestra existencia.
Quizás no podamos evitar que las guerras tiñan de rojo las praderas, pero si podemos ayudar a que el mundo deje de odiarse a si mismo.
No es necesario pelear, simplemente hemos de aprender y enseñar a tolerar.
Cuesta muy poco dar una sonrisa, una palabra, un gesto amable e ilumina un día gris.
La vida puede ser maravillosa si sabemos mirarla a los ojos y aun con lágrimas en ellos aprender a sonreir. 
Nunca olvides el pasado, pues en el está el futuro.
No llores mas por quien desapareció sino honra su memoria.
¡Has de luchar cada día como si fuera el último, pues aunque se vea el final, la batalla jamás estará perdida!

Salva al mundo hoy con un granito de arena, quizás mañana haya allí una montaña. 




En honor a todas las víctimas de Japon.

I'm Back!