¿Cuando acaba el mundo?
Cuando los pocos hombres buenos que quedan se rinden ante el destino...
Se levanta enferma, no ha dormido bien, la depuradora de aire de su habitación apenas funciona. En ese día tiene una misión. Se reune en la escalera del edificio clandestino con sus compañeros, el brillo en los ojos de todos ellos augura destrucción y libertad.
Salen del hogar, caminan por las calles evitando mirar los carteles que anuncian el fin del mundo, también los hay en los que explican que la única razón para sobrevivir es uniser al gobierno, ellos tienen una maravillosa cura, una que les promete libertad, no mas inyecciones de corticoides y una vida desligada de las máscaras de oxígeno.
Por un módico precio, claro...
Todo es mentira, quien entra en su laboratorio, ya no sale. Simplemente cobayas que invierten todo lo que tienen en pájaros de humo que les prometen alas.
Se cuelan por las alcantarillas del palacio del pueblo, tienen una misión, un infiltrado, un último hombre con la conciencia de un ser humano les ha proporcionado los planos, saben donde está el premio, en que salan han de desatar la guerra. Al fin cabará todo, sea para bien o para mal.
Llegan a los sotano y lo encuentran. Como dicen las leyendas allí abajo hay una gran máquina que arrebata el oxígeno de la atmosfera robando la vida a los miles de seres vivientes. Lo primeros en caer fueron los animales, los siguientes son los humanos.
Saben que hay que hacer y no tiemblan, su destino está escrito. Un simple botón y el resto de la historia estará escrito. Nina observa a su compañeros, todos ellos se conocen desde pequeños, algunos han caido por el camino, pero jamás han olvidado porque luchan.
Pues ya se dijo, el único enemigo de la raza humana, es la propia raza humana.
A la mañana siguiente un niño sale a la calle, asustado por el olor que le llega a través de la mascarilla se la quita, su madre por la ventana lo observa y corre horrorizada a detenerle, sin embargo al salir de la casa nota algo... el aire es diferente. Se atreve a apartar la máscara de oxígeno y lo siente, inspira hondo y sus pulmones cobran vida. Mira a su hijo y ambos sonríen, ese día es el comienzo del resto de sus vidas.
Salen del hogar, caminan por las calles evitando mirar los carteles que anuncian el fin del mundo, también los hay en los que explican que la única razón para sobrevivir es uniser al gobierno, ellos tienen una maravillosa cura, una que les promete libertad, no mas inyecciones de corticoides y una vida desligada de las máscaras de oxígeno.
Por un módico precio, claro...
Todo es mentira, quien entra en su laboratorio, ya no sale. Simplemente cobayas que invierten todo lo que tienen en pájaros de humo que les prometen alas.
Se cuelan por las alcantarillas del palacio del pueblo, tienen una misión, un infiltrado, un último hombre con la conciencia de un ser humano les ha proporcionado los planos, saben donde está el premio, en que salan han de desatar la guerra. Al fin cabará todo, sea para bien o para mal.
Llegan a los sotano y lo encuentran. Como dicen las leyendas allí abajo hay una gran máquina que arrebata el oxígeno de la atmosfera robando la vida a los miles de seres vivientes. Lo primeros en caer fueron los animales, los siguientes son los humanos.
Saben que hay que hacer y no tiemblan, su destino está escrito. Un simple botón y el resto de la historia estará escrito. Nina observa a su compañeros, todos ellos se conocen desde pequeños, algunos han caido por el camino, pero jamás han olvidado porque luchan.
Pues ya se dijo, el único enemigo de la raza humana, es la propia raza humana.
A la mañana siguiente un niño sale a la calle, asustado por el olor que le llega a través de la mascarilla se la quita, su madre por la ventana lo observa y corre horrorizada a detenerle, sin embargo al salir de la casa nota algo... el aire es diferente. Se atreve a apartar la máscara de oxígeno y lo siente, inspira hondo y sus pulmones cobran vida. Mira a su hijo y ambos sonríen, ese día es el comienzo del resto de sus vidas.La sonrisa de un niño.
La esperanza de la raza humana.
