miércoles, 3 de noviembre de 2010

Croatoan

    Camino despacio por la calle desde hace unas horas, perdida en la inmensidad de la noche, sun rumbo fijo que me lleve en la dirección correcta. Veo como la gente trata de cubrirse con mullidas bufandas y peludas chaquetas, tienen frío. Yo solo ardo por dentro.

    Miro la luna buscando respuestas, no entiendo nada de lo que pasa a mi alrededor, ¿porque siento que algo no va bien? ¿porque veo el mundo en llamas?

    Trato de avisar a la gente, algo ocurre, algo malo que nos hará desaparecer. La personas no es que se aparten de mi, es que ni siquiera me miran, pasan totalmente de mi presencia como si realmente no estuviera, pero se que sigo aquí, sigo viva en este mundo, respiro y mi corazón late como el de cualquier mortal. No estoy loca, es lo único que se a ciencia cierta, es lo único que me queda en este mundo a lo que agarrarme.

    Busco por todas partes una señal, tras la etapa de intentar hablar con los demás decido intentar hacer algo, si lo se será por algo, tiene que haber una razón por la que ahora mismo veo cadaveres mutilados en el suelo que me miran con sus grotescos ojos vacios.

   Corro sin rumbo pero sin detenerme, debo de llegar a algún lado, noto que es importante, no me pregunteis porque, ni yo lo se.

    Paro en seco, alguien me observa, es descarado y sonrie ante mi desesperación. Miró directa a sus fríos ojos grises, parecen metalizados, un escalofrío me recorre entera, ahora se que no es humano. Quiere algo de mi, no lo pregunto, lo afirmo. 

    Doy un paso vacilante en su dirección y él comienza a caminar de espaldas, quiere que le siga y yo como un docil cordero así lo hago, no quiero, que conste, pero debo hacerlo. Se aleja con mas rápidez de la que creía, comienzo a correr de nuevo, calle tras calle, avenida tras avenida, esquivo a los coches sin mucha dificultad, los conductores ni se inmutan, a estas alturas dudo que alguien me vea.


   Giro la última calle, una palabra aparece ante mi, escrita en sangre en la pared, por todas partes, en diferentes idiomas que no se porque comprendo. Una palabra que vuelve mi cabeza del revés y me hace gritar hasta quedarme afónica. 

   
    No soy invisible, soy un fantasma, mi corazón me engaña latiendo para que crea lo contrario, pero ahora lo recuerdo, una palabra tallada en un árbol. 8 letras que sellaron mi destino hace tanto tiempo, ¿y ahora se vuelve a repetir?. No hay salvación para nadie, no se puede evitar.... ¿o si?

   El mundo se acaba, ahora de ti depende salvarlo, yo simplemente soy un recuerdo, un testimonio de lo que una vez ocurrio, de lo que acabo con mas de cien almas en un instante. Vive buscando una respuesta y si ves esta palabra tallada en tu alma, corre lo mas lejos que puedas, no te detengas ante nadie, porque sino, serás un fragmento mas, un alma errante en este mar de recuerdos pasados.

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